¿Qué fue lo que cautivó a aquellos hombres a caminar con el Maestro de Galilea…? ese hombre que mostraba algo que cada uno de ellos nunca habían visto… eso que les llenaba sus corazones y hacía que ardieran fervientemente al contemplarle… al conocerle… cada uno en un área diferente que ellos admiraban… ahora… ¿Qué tal que podamos poner todas esas cualidades juntas y descubramos características de Cristo, nuestro amado Señor que Ud y yo nunca hemos visto…? Ellas yacen allí, escondidas detras de cada uno de Sus hechos y milagros esperando a que nuestros ojos sean abiertos y que de la misma forma que El cautivara el corazón de aquellos 12 hombres, cautive tambien nuestro corazón para siempre!
– «Andrés admiraba a Jesús por su sinceridad constante, su dignidad sin afectación. Una vez que los hombres conocían a Jesús, se sentían poseídos del deseo de compartirlo con sus amigos; realmente deseaban que todo el mundo lo conociera».
– «El rasgo que Pedro más admiraba en Jesús era su extrema ternura. Pedro no se cansaba jamás de discurrir la paciencia de Jesús. Jamás olvidaría la lección acerca de perdonar al malhechor no siete veces tan sólo sino setenta veces más siete» ni tampoco olvidaría como él mismo había sido perdonado después de haberle negado tres veces….
– «El rasgo de la personalidad de Jesús que Santiago más admiraba era la compasión afectuosa del Maestro. El interés comprensivo de Jesús en los pequeños y en los grandes, en los ricos y en los pobres, le resultaba muy atractivo».
– «Las características de Jesús que apreciaba Juan más eran el amor y el altruismo del Maestro; estos rasgos le impresionaron tanto que el resto de su vida estuvo dominado por los sentimientos de amor y de devoción fraternal».
– «La cualidad de Jesús que Felipe admiraba tan continuamente era la infalible generosidad del Maestro. Jamás halló Felipe nada en Jesús que fuera pequeño, mezquino o avaro, y él adoraba esta constante e infalible generosidad».
– «Natanael reverenciaba a Jesús particularmente por su tolerancia. No se cansaba de contemplar la tolerancia y la compasiva generosidad del Hijo del Hombre».
– «Lo que Mateo más apreciaba era la disposición del Maestro para perdonar«.
– «Tomás reverenciaba a su Maestro por su carácter magníficamente equilibrado. Tomás admiraba y honraba cada vez más a aquel que era tan amorosamente misericordioso y al mismo tiempo tan inflexiblemente justo y equitativo; tan firme pero nunca obstinado; tan calmo, pero nunca indiferente; tan socorrido y tan compasivo, pero nunca entrometido ni dictatorial; tan fuerte y al mismo tiempo tan manso; tan positivo, pero nunca áspero ni rudo; tan tierno pero nunca vacilante; tan puro e inocente, pero al mismo tiempo tan viril, enérgico y fuerte; tan verdaderamente valiente, pero nunca temerario ni imprudente; tan amante de la naturaleza pero tan libre de toda tendencia de reverenciar a la naturaleza; tan lleno de humor y tan jovial, pero tan libre de ligereza y de frivolidad. Era esta inigualable simetría de la personalidad lo que tanto encantaba a Tomás».
– «Jacobo Alfeo amaba especialmente a Jesús por la sencillez del Maestro. Los gemelos no podían comprender la mente de Jesús, pero sentían el lazo comprensivo entre ellos y el corazón de su Maestro».
“Judas Alfeo se sentía atraído por Jesús por la humildad sin ostentación del Maestro. Esa humildad, vinculada con tan grande dignidad personal, le resultaba particularmente atractiva a Judas. El hecho de que Jesús les ordenara siempre que no mencionaran sus acciones extraordinarias, grandemente impresionaba a este simple hijo de la naturaleza».
– «Lo que más admiraba Simón en Jesús era la calma del Maestro, su seguridad, su equilibrio y su inexplicable serenidad«.
– «No había ningún rasgo especial en Jesús que Judas admirara más que la personalidad atractiva y exquisitamente encantadora del Maestro».
kaliz2012
