En Tiempos de Angustia

Por Pra. Kathy Levy

Cuando sientas que todo el infierno ha lanzado un ataque contra ti, este consejo todavía suena cierto hoy. Mantén la calma. No dejes que tus emociones te superen, pero lleva cada una al Señor para que él pueda refinarte. No explotes. No reacciones de forma exagerada. No cambies la fe por el miedo. Cuida tu corazón. Que no cunda el pánico.

Algunas de nuestras pruebas más grandes y aparentemente insuperables no son más que trozos de madera humeantes a los ojos de nuestro Padre. Si pudiéramos ver las cosas desde su punto de vista, todos nos sentiríamos mucho menos estresados. Pero este es el quid de todo, ¿no es así? Acudir de inmediato a él en tiempos de crisis y encontrar su presencia para que podamos obtener su perspectiva. Con demasiada frecuencia, dependemos de nuestro intelecto, buscando frenéticamente respuestas que solo él puede dar.


En tiempos de problemas, no reaccionemos, retrocedamos intencionalmente para encontrarlo.


Oración:

Padre, en tiempos de angustia, solo tú eres mi refugio y mi paz. Cuando sienta que el mundo se derrumba a mi alrededor y sienta que sucumbo ante el temor, acércame a tu pecho y envuélveme en tus brazos. Ayúdame a recordar que tú tienes el control. No yo. Ayúdame a ver que tú eres un Dios de detalles, y que tú trabajarás en ellos.

Deja un comentario